El oro se resiente del tijeretazo de JPMorgan y la presión del dólar, pero el soporte de los bancos centrales amortigua la caída
Veröffentlicht: 07.07.2026 um 12:43 Uhr, Redaktion boerse-global.de
La noticia cayó como un jarro de agua fría entre los inversores: JPMorgan ha recortado su objetivo para el oro en el cuarto trimestre de 2026 desde los 6.000 hasta los 4.500 dólares por onza. El ajuste, de una magnitud nada desdeñable —un 25 % menos—, ha añadido presión a un metal que ya arrastraba una corrección desde los máximos de enero. En las últimas horas, el lingote cotiza alrededor de los 4.141 dólares, tras haber abierto la sesión del martes cerca de los 4.162 dólares y llegar a ceder hasta la zona de los 4.124 dólares en la jornada. Con todo, a nivel semanal el balance sigue siendo positivo, con un avance del 3,33 %, mientras que en el mes la caída se eleva al 4,55 %.
El principal lastre sigue siendo la fortaleza del billete verde. El índice del dólar sube cerca de un 0,3 % y ha vuelto a encarecer el metal para los compradores no estadounidenses. A ello se suma una rentabilidad del bono estadounidense a diez años que se mantiene firme en el 4,45 %, lo que reduce el atractivo de un activo que no paga intereses. La combinación ha llevado al oro a moverse en un estrecho rango entre los 4.100 y los 4.225 dólares, sin que los tibios datos macro de la semana hayan logrado romper el techo.
La letra pequeña del recorte de JPMorgan y la división entre los grandes bancos
A pesar de la fuerte corrección a la baja de sus previsiones, JPMorgan no abandona el optimismo para el largo plazo. El banco mantiene su apuesta por una recuperación hacia finales de año, aunque reconoce que la demanda se ha enfriado en el corto plazo y que el metal podría moverse lateralmente durante las próximas semanas. Esta visión contrasta con la de la UBS, que mantiene un objetivo a doce meses de hasta 5.200 dólares, lo que refleja una profunda división entre las grandes casas de análisis.
Los inversores institucionales también muestran señales contradictorias. Mientras los fondos cotizados (ETF) respaldados con oro físico registran salidas netas de capital en los últimos días, los bancos centrales continúan comprando de forma activa, lo que proporciona un suelo al precio. Esta dinámica recuerda a la de meses anteriores, cuando la demanda oficial compensó la debilidad de la demanda especulativa.
Acciones de Gold: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Gold - Obtén la respuesta que andabas buscando.
El mercado espera las actas de la Fed para aclarar el horizonte
El punto de inflexión más inmediato lo marcarán las actas de la reunión de la Reserva Federal del 16 y 17 de junio, que se publican este miércoles. Los operadores esperan obtener pistas sobre el debate interno en torno a la inflación y la senda de los tipos de interés. De momento, la probabilidad de una pausa en julio se sitúa en el 77 %, según los futuros de fondos federales. Un tono menos restrictivo de lo esperado podría devolver al oro a la parte alta del rango, mientras que un mensaje duro lo enviaría de nuevo a probar el soporte de los 4.100 dólares.
Los datos macro de la semana tampoco han despejado las dudas. El ISM de servicios de junio se situó en 54,0 puntos, por debajo de los 54,5 del mes anterior, lo que refuerza los argumentos a favor de una política monetaria más laxa. Sin embargo, la lectura no fue lo suficientemente débil como para impulsar al metal amarillo por encima de la resistencia de los 4.200 dólares, donde se concentran las órdenes de venta.
El soporte técnico aguanta, pero la paciencia se agota
En el plano técnico, el oro se debate entre el suelo de los 4.100–4.130 dólares y el techo de los 4.200–4.225 dólares. El índice de fuerza relativa (RSI) se sitúa en 44,7, un nivel neutral que no anticipa una ruptura inminente. La distancia con respecto al máximo de 52 semanas —los 5.626,80 dólares alcanzados en enero— alcanza ya el 26,14 %, mientras que el mínimo de ese mismo periodo (3.901,30 dólares en octubre) queda solo un 6,52 % por debajo de la cotización actual.
¿Gold en un punto de inflexión? Este análisis revela lo que los inversores deben saber ahora.
La paciencia de los alcistas empieza a ponerse a prueba. Sin un catalizador claro, el metal precioso corre el riesgo de enquistarse en este rango hasta que el próximo dato de empleo o la reunión de la Fed de julio proporcionen una dirección. Mientras tanto, el recorte de JPMorgan ha servido como recordatorio de que ni siquiera las grandes firmas tienen un consenso claro sobre dónde acabará el año el oro.
Gold: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Gold del 7 de julio tiene la respuesta:
Los últimos resultados de Gold son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Gold. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 7 de julio descubrirá exactamente qué hacer.
Gold: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
