Oro: la encrucijada del metal: el miedo extremo y la presión de la Fed frenan el rebote geopolítico
Published on 07/20/2026 at 09:01 | Redaktion boerse-global.de
El índice de miedo extremo para materias primas se ha desplomado hasta los 25 puntos, su nivel más bajo en semanas. El oro, lejos de capitalizar plenamente la tensión geopolítica, se debate entre dos fuerzas contrapuestas: la amenaza de una Fed más agresiva y la escalada bélica en Oriente Próximo. Al cierre del viernes, la onza troy cotizaba a 4.021,30 dólares, un 1,03% más que el día anterior, pero el metal acumula un descenso del 7,19% en lo que va de año y se encuentra un 28,53% por debajo de su récord histórico de 5.626,80 dólares, alcanzado el 29 de enero de 2026.
El principal lastre sigue siendo la política monetaria de la Reserva Federal. La presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, advirtió el viernes sobre la persistencia de una inflación ampliamente extendida, sumándose a otras voces del banco central que rechazan un giro prematuro. El mercado reaccionó de inmediato: la probabilidad de una subida de tipos en septiembre saltó del 47% al 53% en una sola jornada, según la herramienta FedWatch de CME. Unos tipos más altos encarecen el coste de oportunidad de mantener oro, un activo que no ofrece rendimiento, y la rentabilidad del bono estadounidense a diez años ya supera el 4,58%.
En el frente geopolítico, la tensión no cede. El ejército estadounidense ha realizado nueve noches consecutivas de ataques contra objetivos iraníes, mientras que Teherán ha respondido con ofensivas contra instalaciones de EE.UU. El petróleo Brent superó el lunes los 91 dólares por barril, un salto significativo frente a los 88 dólares del viernes. Paradójicamente, esta escalada, que en condiciones normales apuntalaría al oro como refugio, está avivando los temores inflacionistas y reforzando las expectativas de una Fed más dura, lo que termina por presionar al metal precioso.
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La huida de los inversores financieros se refleja con crudeza en los flujos de los ETF. El SPDR Gold Shares (GLD) ha sufrido salidas netas por valor de 14.400 millones de dólares entre marzo y julio, reduciendo su patrimonio hasta los 128.610 millones. Marzo fue el mes más doloroso, con una sangría de 8.500 millones –el mayor retiro mensual de su historia–, seguido de 1.700 millones en abril, 872 millones en mayo y 3.200 millones en junio. Sin embargo, en la última semana se ha registrado un tímido respiro: una entrada de 446,8 millones de dólares que sugiere que algunos inversores institucionales están aprovechando la debilidad para acumular posiciones.
En el plano de las previsiones, HSBC ha ajustado sus cifras a la baja. El 9 de julio, el banco redujo su estimación de precio medio para 2026 de 4.864 a 4.560 dólares por onza, aunque mantuvo su objetivo de fin de año en 4.750 dólares. La entidad británica sitúa el rango de cotización para lo que resta de ejercicio entre 3.800 y 4.700 dólares, y subraya que los factores de soporte a largo plazo –como los déficits fiscales, la incertidumbre económica y el elevado endeudamiento público– siguen intactos.
El perfil técnico refuerza la cautela. El oro cotiza un 6,57% por debajo de su media móvil de 50 días, situada en 4.304,16 dólares, y el RSI de 40,6 puntos no indica sobreventa, sino una debilidad sostenida. Con el mínimo anual de 52 semanas en 3.901,30 dólares –registrado el 28 de octubre de 2025–, el metal se encuentra apenas un 3,08% por encima de ese nivel, mucho más cerca de su suelo que de su techo anual.
A corto plazo, la atención se centra en dos catalizadores: los próximos índices de gestores de compras (PMI) en Estados Unidos y la evolución del conflicto en el estrecho de Ormuz. Si la economía aguanta el tirón de la guerra, la Fed mantendrá su pulso restrictivo y el oro podría verse arrastrado hacia los 3.900 dólares. Por el contrario, una distensión geopolítica acompañada de datos macro débiles aliviaría la presión sobre el metal y abriría la puerta a un rebote por encima de los 4.100 dólares, el nivel que, según los analistas, podría torcer la tendencia bajista inmediata.
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