Oro: la frontera de los 4.000 dólares se acerca mientras el PCE decidirá el rumbo del metal
21.06.2026 - 18:06:22 | boerse-global.de
El calendario macro de esta semana será determinante para el oro, que acumula tres semanas consecutivas a la baja y se asoma a la barrera psicológica de los 4.000 dólares. Tras cerrar el viernes en 4.172,90 dólares por onza, el metal precioso registra una caída mensual cercana al 8%, su peor comportamiento en lo que va del año. El detonante principal ha sido el tono agresivo de la Reserva Federal bajo la presidencia de Kevin Warsh, que ha disparado al dólar a máximos anuales y ha hecho que el mercado descuente una subida de tipos para septiembre.
Los inversores centran ahora su atención en los datos que se publicarán el jueves 25 de junio. Ese día coinciden el índice de precios del gasto en consumo personal subyacente (PCE subyacente) de mayo, la lectura final del PIB del primer trimestre y las solicitudes semanales de subsidio por desempleo. El PCE subyacente es el indicador de inflación favorito de la Fed; si sorprende al alza, se diluirán aún más las expectativas de un recorte de tipos y el oro sufrirá una presión adicional. Además, durante la semana se conocerán los PMI de manufacturas y servicios de junio, así como las expectativas de inflación de la Universidad de Michigan.
A la debilidad monetaria se suma un factor geopolítico que ha erosionado el atractivo del oro como refugio seguro. El 19 de junio, Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo marco que ha relajado significativamente las tensiones en Oriente Próximo. La consecuente caída del petróleo ha reducido las expectativas de inflación a corto plazo, lo que resta argumentos a quienes apostaban por mantener el metal como cobertura. Aunque persisten focos de inestabilidad regional, el mercado ha desviado por completo su atención hacia la política monetaria estadounidense.
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El panorama técnico se ha oscurecido de manera considerable. El precio se sitúa más de un 8% por debajo de su media móvil de 50 días, situada en torno a los 4.553 dólares. El índice de fuerza relativa (RSI) marca 35, lo que indica condiciones de sobreventa, pero sin que hasta ahora se haya generado una señal clara de reversión. Para esta semana se espera un rango de negociación entre 4.060 y 4.200 dólares, con el soporte crítico en los 4.000 dólares. Si ese nivel cede, los analistas técnicos advierten de que podría testearse rápidamente el mínimo reciente de 3.901 dólares, desencadenando nuevas ventas automáticas.
El comportamiento de los inversores institucionales refleja el pesimismo imperante. Los fondos cotizados (ETF) de oro vieron caer su patrimonio gestionado un 2% en mayo, hasta los 604.000 millones de dólares, mientras que las tenencias físicas descendieron a 4.121 toneladas, ligeramente por debajo del récord de 4.176 toneladas alcanzado en febrero de 2026. Norteamérica registró salidas netas por valor de 1.100 millones de dólares, mientras que Europa fue la excepción con entradas de 334 millones, impulsadas principalmente por Reino Unido y Alemania.
Frente a esta corriente vendedora, los bancos centrales de economías emergentes mantienen su apetito comprador. China, el mayor consumidor mundial, incrementó sus importaciones netas de oro hasta las 317 toneladas en el primer trimestre de 2026, casi el triple que en el trimestre anterior. El Banco Popular de China ha elevado sus compras mensuales declaradas de aproximadamente una tonelada a ocho toneladas en abril. El World Gold Council confirma que varios bancos centrales de países en desarrollo planean seguir acumulando reservas, lo que ofrece un piso a largo plazo para el metal.
A pesar de la corrección actual, las proyecciones de los grandes bancos de inversión siguen siendo extraordinariamente alcistas. J.P. Morgan anticipa que el oro alcanzará los 6.000 dólares a finales de este año y no descarta que supere los 6.300 dólares en 2027, lo que supondría una revalorización superior al 40% desde los niveles actuales. El cumplimiento de esas previsiones dependerá de dos variables clave: la evolución de la política monetaria de la Fed y el desenlace de los conflictos geopolíticos. De momento, el jueves el PCE subyacente dará la primera pista concreta sobre si la presión vendedora se intensificará o si, por el contrario, el oro encontrará un suelo sólido antes de tocar los 4.000 dólares.
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